bebe con pañal

Lo que no quiero en la crema de pañal de mi bebé

Uno de los productos cosméticos que más usamos las mamás desde que nacen nuestros bebés es, sin duda, la crema de pañal. Cuando eres primeriza y no sabes muy bien “por dónde tirar” (como dicen en mi tierra), ¡todo se te hace un mundo! O como diría mi madre, muy refranera ella, “se te hace un lobo”… Al final, el marketing de las grandes compañías y también los consejos de las mamás de nuestro entorno nos hacen decantarnos por unas marcas u otras, con el objetivo de ir probando y ver cómo va. Después de todo, ¡nadie nace sabiendo! Y aunque supongo que os habrá pasado como a mí, que al principio todo el mundo parece saber mejor que tú cómo cuidar de tu bebé… al final del día, ¡lo que de verdad cuenta es tu intuición como madre! Así que por favor, ¡confía en ti misma porque tú puedes!!

mama y bebe

Dicho esto, yo que también me decanté por una crema de pañal con mucho marketing y recomendada por una buena amiga, acabé cambiando. Aunque a simple vista la crema cumplía su función, había algo que no me acababa de convencer. Descubrí que mi pequeña tenía (y tiene) la piel muy sensible y reactiva, y un buen día sentí curiosidad por leer el listado de ingredientes de la cremita… Ahí estaban, ocupando los primeros puestos de la lista después del agua y la lanolina (cera de origen animal). Mala pinta ya sólo por el nombre, paraffinum liquidum y petrolatum. (Por si no conoces este dato, cuando te fijes en un listado de ingredientes o INCI de algún cosmético, piensa que el primero de la lista es el que está presente en mayor cantidad, el segundo en un porcentaje un poco menor y así hasta llegar al último ingrediente, que es el que menos presencia tiene en la composición del producto).

¿Cómo? ¿No es extraño que en un producto para bebés aparezcan ingredientes con ese nombre? ¿De verdad tienen algo que ver con el petróleo? Pues sí. Petrolatum, petrolato, paraffinum liquidum… son aceites minerales derivados del petróleo, y aceptados por el momento para su uso en cosmética. Además, son muy utilizados por todo tipo de marcas superconocidas y también marcas blancas, por dos motivos: Su uso es muy barato, y los resultados de aplicar una crema con este tipo de sustancia son aparentemente inmediatos y satisfactorios. Cubre perfectamente la piel, la aisla de agresiones externas y le da un aspecto suave y uniforme. Sin embargo, a la vez que cubre, tapona los poros de la piel y ésta “se ahoga” porque no respira ni realiza su función de intercambio: nada entra, nada sale. Es decir, no podemos eliminar toxinas ni podemos recibir más hidratación o nutrientes para esa zona de piel.

bebes sorprendidos

A los pocos meses de nacer, hubo una época en que mi pequeña tenía el culete fatal y yo no entendía por qué no acababa de mejorar. Su pediatra me indicó que se debía a la salida de los primeros dientes, y me recomendó comprar otra cremita de pañal, regenerante. Fui obediente y la compré en la farmacia, esperando que fuese la solución a los males de mi princesa. ¡La verdad es que le fue bien! Pero la curiosidad me pudo y volví a leer el INCI (listado de ingredientes). Resulta que ahí estaba de nuevo, entre los primeros puestos, ¡Petrolatum!

Pero… en serio, ¿es necesario utilizar este tipo de ingredientes oclusivos en los productos cosméticos infantiles? Teniendo en cuenta los maravillosos ejemplos de buen hacer que podemos encontrar en la cosmética natural y bio, está claro que no.

Hay muchas marcas ecológicas geniales, algunas de ellas españolas, que pueden ofrecernos productos para nuestros pequeños de quitarse el sombrero, sin tóxicos de ningún tipo, especiales para las pieles más sensibles o atópicas y enriquecidos con ingredientes tan beneficiosos para suavizar, hidratar, calmar y proteger la piel como la caléndula, el aceite de almendras dulces, el aloe vera o el aceite de oliva. Weleda en su gama de Caléndula o de Malva Blanca, la maravillosa Matarranía, Natura Sibérica, Coslys, Iwonatura, Baby Anthyllis, Alphanova Bebé… El abanico es muy amplio!

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A mi pequeña le va fenomenal un bálsamo o cremita de pañal más ligera para el día a día, que hidrate y nutra la piel, la refresque y le aporte vitaminas. En este caso no es necesario que la crema lleve óxido de zinc, o al menos no en una proporción alta. Sin embargo, cuando por alguna circunstancia la piel del culete está más irritada, suelo utilizar otra crema que contenga más cantidad de óxido de zinc (en las pastas al agua o cremas más densas suele estar en segundo lugar en el INCI, después del agua). Es un principio activo de origen mineral que se utiliza para aislar la zona dañada y protegerla de las agresiones externas de orina y heces. Además, cumple una función antiséptica necesaria cuando hay irritación.

Por sus muchos beneficios para la salud de nuestros peques, siempre te recomendaremos que utilices productos de cosmética natural y bio, libres de tóxicos, para el cuidado de tu bebé. Sin parabenos, Sodium Lauryl o Laureth Sulphate, phenoxyethanol, PEG… En fin, sin derivados del petróleo ni sustancias sospechosas de producir alteraciones hormonales. Para estar segura de que la cosmética que utilizas es realmente saludable y segura para tu pequeño, lo mejor es pasarse a la cosmética natural y ecológica, que si además está certificada te aporta todas las garantías. Su piel es muy delicada y debemos mimarla como se merece, ¿no crees?.

¿Y tú qué tipo de crema de pañal utilizas para tu chiquitín? ¿Has probado ya las cremitas bio?

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